Alicante
Klagenfurt
Klagenfurt
Alicante
Madrid
Escala en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)
La Paz
La Paz
Escala en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)
Madrid
Madrid
Santa Cruz de la Sierra
La Paz
La Paz
Santa Cruz de la Sierra
Madrid
Eslovenia
Eslovenia, una joya verde en el corazón de Europa, combina naturaleza, historia y encanto en cada rincón. Este pequeño país, donde los Alpes se encuentran con el mar Adriático, sorprende por su diversidad de paisajes, su tranquilidad y su perfecta fusión entre cultura eslava y mediterránea.
Entre sus tesoros naturales destaca el Lago Bled, una postal viva con su isla coronada por una iglesia y su castillo vigilando desde lo alto de un acantilado. Navegar por sus aguas o simplemente contemplar el reflejo de los Alpes Julianos es una experiencia mágica.
Muy cerca se alza el Castillo de Predjama, una fortaleza excavada en la roca que parece salida de una leyenda medieval. Su ubicación, enclavada en un acantilado de más de 120 metros de altura, lo convierte en uno de los castillos más impresionantes y singulares de Europa.
A pocos kilómetros, las Cuevas de Postojna te llevan a un mundo subterráneo fascinante. Con más de 24 km de túneles y galerías, este laberinto de estalactitas y estalagmitas es una de las joyas naturales más visitadas del país. Recorrerlas en su pequeño tren turístico es como adentrarse en otro planeta.
Y, por supuesto, la encantadora Ljubljana, la capital, que conquista con su ambiente relajado, sus terrazas junto al río y su arquitectura que mezcla el pasado austrohúngaro con un aire moderno y sostenible. Pasear por sus calles es descubrir una de las capitales europeas con más calidad de vida.
🌿 Eslovenia es ese país que se recorre despacio, disfrutando de cada lago, cada cueva y cada castillo. Un destino pequeño en tamaño, pero enorme en experiencias, donde cada rincón parece sacado de un cuento.
Información importante
- 🗣️ Idioma: Español
- ✝️ Religión: Catolicismo
- 💰 Moneda: Boliviano (consulta el cambio aquí)
- 🔌 Electricidad: No necesitaremos adaptador
- ⏰ Diferencia horaria: 6 horas menos que en España ()
- 🌦️ Clima:– En La Paz: templado y seco (10 °C – 20 °C) – En el Salar de Uyuni: frío y seco (hasta bajo cero en invierno, 15 °C – 25 °C en verano) – En Santa Cruz de la Sierra: tropical y húmedo (25 °C – 35 °C todo el año)
¿Qué meter en la maleta?
- 👕 Ropa cómoda para las largas caminatas
- 🥾 Zapatillas cómodas de trekking
- 🕶️ Gafas de sol
- 🌞 Crema solar
- 🩱 Ropa de baño para las termas
- 🔋 Cargador portátil
- 👖 Pantalones de trekking
- 🩳 Mallas
- 👕 Camisetas térmicas (especialmente para la escalada al Huayna Potosí)
- 🧥 Abrigo para las noches frías y las mañanas heladas
- 📷 Cámara deportiva
Salar de uyuni
El Salar de Uyuni es el desierto de sal más grande del mundo, con más de 10.000 km² de extensión. Un océano blanco que parece no tener fin y que, al caminar sobre él, te da la sensación de estar en otro planeta.
En temporada de lluvias, este lugar mágico se convierte en el famoso «espejo del cielo». El agua cubre la superficie y refleja las nubes, creando ilusiones ópticas únicas. Es el momento perfecto para tomar esas fotos que parecen irreales.
En medio del salar se levantan auténticos oasis: las islas de cactus gigantes. La más conocida es la Isla Incahuasi, donde algunos cactus superan los 10 metros de altura. Desde allí, las vistas panorámicas del salar son simplemente inolvidables.
Además de su belleza natural, este escenario ha sido testigo de grandes eventos. Entre ellos, el Rally Dakar, que eligió Uyuni como punto de partida en algunas de sus ediciones. Un detalle más que demuestra que estamos ante uno de los lugares imprescindibles que ver en Bolivia.
Llegada a lo Alto
- 🏨 Alojamiento: Hotel Las Brisas, La Paz
- 📍 Puntos clave: Mercado de las Brujas, restaurante LaMurillo, Plaza de San Pedro
Tras un vuelo de 11 horas desde Madrid a Santa Cruz de la Sierra, hicimos escala y tomamos otro vuelo hacia La Paz, capital administrativa de Bolivia y una de las ciudades más altas del mundo, situada a nada menos que 3.650 m.s.n.m.. Nuestro punto de llegada fue el Aeropuerto Internacional El Alto.
Una vez recogido el equipaje, nos esperaba un taxi directo al Hotel Las Brisas, donde nos alojamos todas las noches que estuvimos en la ciudad. Su recepcionista Álvaro nos ayudó con todo, y no podemos dejar de recomendar este alojamiento.
Ya instalados, salimos a recorrer la zona. La primera parada fue el famoso Mercado de las Brujas, lleno de productos de medicina tradicional y objetos espirituales. Lo más impactante fueron los fetos de llama que se entierran como ofrenda antes de construir una casa, con la creencia de atraer buena suerte.
Para comer descubrimos el restaurante LaMurillo, donde probamos un carpaccio de filete de llama absolutamente delicioso.
Con el estómago lleno, nos dirigimos a la Plaza de San Pedro para iniciar un free tour. Sin embargo, la experiencia no fue la mejor: a pesar de que anunciaban grupos separados por idioma, no se cumplió. Entre mirar monumentos y seguir el hilo en inglés, acabamos perdiendo información interesante, así que decidimos dejar el tour y continuar por libre.
Aliens
- 🏨 Alojamiento: Bus del tour
- 📍 Puntos clave: Tiwanaku, Puma Punku, Puerta del Sol, bus nocturno a Uyuni
✨ Tiwanaku
Considerada la cuna de una de las civilizaciones más avanzadas de Sudamérica, Tiwanaku floreció entre los años 300 y 1000 d.C. Pasear por sus ruinas es como viajar en el tiempo: templos, pirámides y esculturas que aún hoy conservan un aura especial. Su pieza más famosa es la Puerta del Sol, un enorme bloque de piedra con relieves enigmáticos que todavía intrigan a historiadores y arqueólogos.🗿 Puma Punku
A pocos metros se encuentra Puma Punku, el lugar que más teorías conspirativas ha inspirado. Sus bloques megalíticos en forma de “H”, cortados con una precisión milimétrica, parecen hechos con tecnología moderna. Los guías cuentan que aún hoy no se sabe con certeza cómo consiguieron semejante perfección hace más de mil años. Más allá de las leyendas, lo cierto es que Puma Punku impresiona y todavía guarda secretos sin descubrir. Caminar entre esos bloques colosales te hace sentir diminuto frente al ingenio humano. Tras la visita y una comida local, volvimos a La Paz para recoger las mochilas y preparar el bus nocturno rumbo a Uyuni. Tocaba descansar… ¡porque la siguiente parada era el mítico Salar de Uyuni!
Uyuni
- 🏨 Alojamiento: Noche en el bus
- 📍 Puntos clave: Cementerio de trenes, Salar de Uyuni, Superficie infinita de sal, ilusiones ópticas, fotos divertidas, escenario del Rally Dakar, Cactus gigantes, sendero panorámico, vistas 360º del Salar
🚂 Cementerio de Trenes
La primera parada fue el curioso y fotogénico Cementerio de Trenes. Aquí se encuentra una colección de viejas locomotoras y vagones oxidados, abandonados en medio del desierto. Estas reliquias son testimonio del pasado industrial de la región: a finales del siglo XIX, Uyuni fue un importante centro ferroviario para transportar minerales desde el altiplano hasta el puerto chileno de Antofagasta. Hoy en día, estos esqueletos de hierro forman un escenario surrealista donde los visitantes podemos subirnos a los trenes, caminar entre ellos y hacer fotos únicas. La combinación del óxido con el cielo azul infinito crea una atmósfera casi de película. Tras unos minutos explorando este museo al aire libre, era momento de continuar. La ruta seguía hacia el lugar más esperado del viaje: el inmenso Salar de Uyuni.Salar de Uyuni
Llegamos al Salar de Uyuni, el desierto de sal más grande del mundo, con más de 10.000 km² de extensión. Una superficie blanca e interminable donde el horizonte se pierde y parece que el cielo y la tierra se funden en uno solo.
Durante la época de lluvias, este lugar se transforma en un gigantesco espejo natural, creando uno de los paisajes más surrealistas del planeta. Por desgracia, cuando fuimos no pudimos vivir este fenómeno, pero igualmente disfrutamos al máximo el salar jugando con las perspectivas y efectos ópticos que ofrece su inmensidad. Fotos únicas, de esas que solo puedes conseguir aquí.
Más allá de la experiencia visual, el Salar ha sido protagonista de eventos mundiales como el Rally Dakar, que en varias ediciones recorrió sus llanuras infinitas, convirtiéndolo en un escenario tan extremo como espectacular para los competidores y espectadores.
Si viajas a Bolivia, el Salar de Uyuni es una parada obligatoria. Un lugar que no se explica, se vive. ¡No te lo puedes perder!
Isla Incahuasi
En medio de la inmensidad del Salar de Uyuni aparece la Isla Incahuasi, un auténtico oasis que, aunque parece estar cerca, la caminata hasta llegar a ella se hace eterna con ese horizonte que nunca termina.
Lo primero que sorprende al pisar la isla son sus cactus gigantes, conocidos como «cactus de San Pedro». Algunos alcanzan varios metros de altura y han estado creciendo aquí durante siglos, convirtiéndose en los verdaderos guardianes del salar.
La visita incluye un sendero que asciende hasta la cima, desde donde se obtienen vistas panorámicas de 360º del Salar de Uyuni. La inmensidad blanca se extiende en todas direcciones, y la sensación es de estar en otro planeta. Es, sin duda, uno de los mejores miradores de todo el viaje.
Además de la naturaleza, Incahuasi conserva antiguas estructuras de piedra y pequeñas paredes que, según los arqueólogos, fueron utilizadas por poblaciones ancestrales como refugio o para ceremonias. Un toque histórico en un lugar ya de por sí mágico.
Cuando el sol comenzó a caer sobre el Salar de Uyuni, los colores del cielo se mezclaron con la inmensidad blanca creando una paleta imposible de describir con palabras. Fue uno de esos momentos en los que solo queda disfrutar en silencio.
Tras la puesta de sol, volvimos a subir al 4×4 y emprendimos camino hacia nuestro alojamiento. Un refugio perdido en medio de la nada: sin luz, sin cobertura, sin distracciones.
Esa aparente incomodidad se transformó en magia al levantar la vista al cielo. La oscuridad total nos regaló uno de los cielos estrellados más espectaculares que hemos visto nunca. Una experiencia que, lejos del bullicio, nos hizo sentir en plena conexión con la naturaleza.
Lagunas
- 📍 Puntos clave: Laguna Cañapa, Laguna Hedionda, Laguna Honda, Árbol de Piedra, Desierto de Siloli, Laguna Colorada
- 🏨 Alojamiento: Refugio en medio del altiplano (sin electricidad ni agua caliente, solo generadores por horas)
Tocaba madrugar otra vez y montarnos en el 4×4 rumbo a uno de los días más intensos del tour. La primera parada fueron las lagunas altoandinas, cada una con su propio encanto.
La Laguna Cañapa, a más de 4.000 msnm, nos recibió con un paisaje de montañas, volcanes al horizonte y bandadas de flamencos alimentándose en sus aguas. Luego llegamos a la Laguna Hedionda, con su característico olor —que no le quita belleza— y que es hogar de grandes colonias de flamencos. Finalmente, la Laguna Honda, más pequeña pero igual de mágica, donde aprovechamos para comer mientras un grupo de llamas pastaba tranquilo a nuestro lado.
Árbol de piedra
Tras retomar camino por pistas de tierra (nuestros riñones lo sufrieron un rato), alcanzamos el Árbol de Piedra, en pleno Desierto de Siloli. Esta formación rocosa, esculpida por la erosión durante miles de años, se alza en medio del paisaje desértico con forma de árbol petrificado. Un lugar surrealista que parece sacado de otro planeta.
Laguna Colorada
El broche del día llegó con la Laguna Colorada (entrada: 150 bob ≈ 20 €). Su intenso color rojo, producto de algas microscópicas y minerales, la convierte en uno de los lugares más impresionantes de Bolivia. El contraste con el blanco de los depósitos minerales, el azul del cielo y el rosa de los flamencos la hacen única en el mundo. Ver a los flamencos levantar vuelo sobre este lago rojo rodeado de volcanes fue, sin duda, un espectáculo inolvidable.
Ya casi de noche llegamos a nuestro alojamiento, todavía más aislado que el del día anterior: sin electricidad, sin agua caliente y con generadores que funcionaban solo a determinadas horas. Fue la noche más dura del viaje. Yo ya arrastraba malestar y aquí confirmé lo que temía: mal de altura. Por suerte, un grupo con el que coincidimos me dio una aspirina para poder descansar y me recomendaron las Sorojchi Pills, que compraría al día siguiente.
En mi cabeza solo había un pensamiento: la escalada al Huayna Potosí tenía que hacerla sí o sí.
Rumbo a Chile
- 📍 Puntos clave: Géiseres Sol de Mañana, Termas de Polques, Desierto de Dalí, Volcán Licancabur
- 💰 Entradas: Termas de Polques: 6 bob (≈ 0,80 €)
- 🚌 Trayecto: Frontera Chile – Uyuni – La Paz (bus nocturno)
Día de madrugón. A las 5 de la mañana ya estábamos en pie para arrancar la última etapa del tour por el altiplano antes de volver hacia La Paz. Nuestro 4×4 se dirigía hasta la frontera con Chile, ya que dos compañeros de viaje cruzaban allí, lo que nos permitió disfrutar de varias paradas espectaculares en el camino.
🌡️ Géiseres Sol de Mañana
Nuestra primera parada fueron los géiseres de Sol de Mañana. Apenas se distinguían bien por la hora temprana y el frío, pero la experiencia de caminar entre fumarolas humeantes y el sonido del vapor saliendo de la tierra es única. Esta zona es famosa por su intensa actividad geotérmica: vapor, barro hirviendo y chorros que parecen surgir desde las entrañas del planeta.
♨️ Termas de Polques
Con el frío extremo de la mañana, nada como una parada en las aguas termales de Polques. La entrada cuesta apenas 6 bob (≈ 0,80 €) y vale totalmente la pena. El agua estaba muy caliente y nos devolvió la energía para continuar el viaje.
🎨 Desierto de Salvador Dalí
Después seguimos hasta el Desierto de Dalí, un paisaje surrealista que parece sacado de un cuadro del propio pintor. Rocas con formas caprichosas, colores imposibles y un horizonte infinito que te hace sentir en otro mundo. Es uno de esos lugares donde la cámara no hace justicia, pero la sensación de inmensidad queda grabada para siempre.
🌋 Volcán Licancabur
Antes de llegar a la frontera, paramos frente al Volcán Licancabur, en la frontera con Chile. Su silueta cónica perfecta lo convierte en uno de los volcanes más icónicos de la cordillera. Además de su belleza, tiene un profundo significado cultural para los pueblos originarios de la zona. Verlo al amanecer, con el contraste del desierto alrededor, fue un espectáculo brutal.
Allí despedimos a dos compañeros que cruzaban a Chile y nosotros pusimos rumbo de vuelta hacia Uyuni, donde tomaríamos de nuevo el bus nocturno hasta La Paz.
Lo que no sabíamos entonces es que lo que venía después iba a ser el reto deportivo más duro de nuestras vidas… 💪
Día de descanso y preparación mental
- 🏨 Alojamiento: Hotel Las Brisas
- 📍 Puntos clave: Descanso, preparación para la escalada, compra de Sorojchi Pills y hojas de coca
Llegamos de nuevo a La Paz a las 6:30 de la mañana y, tras el largo viaje en bus desde Uyuni, lo primero era ir a descansar un rato y reponer fuerzas.
El día lo aprovechamos para recuperarnos del mal de altura, que ya había remitido, y para preparar todo lo necesario de cara a los tres días que duraría la escalada al Huayna Potosí (6.088 msnm). Entre lo más importante, compramos las Sorojchi Pills y las hojas de coca, imprescindibles para combatir y prevenir el sorojchi (mal de altura).
Fue una jornada tranquila, dedicada por completo a cargar energías, mentalizarnos y dejarlo todo listo para el gran reto que estaba por venir.
Empiezan los nervios
- ⛰️ Actividad: Inicio de la ascensión al Huayna Potosí
- 📍 Altitud: Campamento Base ~4.700 msnm
- 🏢 Agencia: Jiwaki
Tocaba madrugar, desayunar en el hotel y poner rumbo a la agencia para cargar nuestras mochilas en la furgoneta que nos llevaría al Huayna Potosí. La organización fue un poco caótica, pero lo importante es que empezábamos el reto de una de las montañas más emblemáticas de Bolivia.
El Huayna Potosí forma parte de la cordillera Real de los Andes y, con más de 6.000 metros de altura, es considerado uno de los picos más accesibles para los montañistas principiantes en alta montaña. Aun así, no deja de ser un desafío serio, donde la aclimatación es clave. Haber pasado por Uyuni y los días previos en altura nos vino de lujo para estar mejor preparados.
La temporada más recomendable para escalar va de mayo a septiembre, meses secos en los que el clima es más estable y la visibilidad espectacular.
En este primer día dejamos nuestras cosas en el Campamento Base (unos 4.700 msnm) y, tras equiparnos con la ropa y material que nos facilitó la agencia, pusimos rumbo al glaciar. Allí practicamos cómo caminar con crampones y probamos un poco de escalada en hielo. Fue una experiencia brutal, perfecta para quitarnos el miedo y ganar confianza.
Al finalizar, regresamos al campamento, donde nos esperaba la primera noche en altura antes del verdadero reto.
Campo Alto
- ⛰️ Actividad: Ascenso al Campo Alto
- 📍 Altitud: ~5.200 msnm
- 💰 Entrada: 50 BOB (≈7€)
Hoy tocaba dar un paso más hacia la cima: la caminata hasta el Campo Alto del Huayna Potosí, situado a unos 5.200 metros de altitud. Este es el último campamento antes de enfrentarse al gran reto, y la sensación de que la cosa se ponía seria se hacía cada vez más real.
Para llegar hasta aquí es necesario pasar un punto de control en el que se paga una entrada de 50 BOB (unos 7€ al cambio). Una vez superado, la ruta nos fue regalando paisajes espectaculares que nos recordaban la magnitud del desafío que teníamos delante.
Las vistas desde el Campo Alto eran brutales: montañas infinitas y la sensación de estar ya en el corazón de los Andes. Pero también se veía claro lo que nos esperaba… un ascenso duro y exigente, como luego comprobaríamos.
La parte más curiosa de este día fue la rutina: cenar a las 18:00 y a las 19:00 ya metidos en el saco, porque a medianoche tocaba despertarse. A la 1 de la madrugada empezaríamos el ataque final a la cumbre. El momento de la verdad se acercaba.
¡Cima!
- ⛰️ Actividad: Ascenso a la cima del Huayna Potosí
- 📍 Altitud máxima: 6.088 msnm
- ⏱️ Duración aproximada: 6h 30min de ascenso + regreso
La alarma sonó a medianoche. Desayuno rápido, mochilas listas, crampones, piolet y frontal encendido: a la 1:00 de la madrugada comenzábamos la marcha hacia la cima del Huayna Potosí. El silencio de la noche solo lo rompía el crujir de la nieve bajo nuestras botas.
El camino fue durísimo. Rampas empinadas, pasos junto a grietas, puentes de hielo y hasta cuevas que apenas intuíamos con la luz del frontal. La verdadera dimensión del recorrido la descubrimos al regreso, ya con la luz del día.
Sobre los 5.700 msnm llegó mi momento crítico: las piernas no respondían, la cabeza pedía rendirse. Pensé en quedarme allí mismo o en que mi compañero siguiera con otro grupo. Pero poco a poco, descansando, mascando hojas de coca y con los ánimos de mi guía y mi compañero, seguí adelante.
Tras 6 horas y media de ascenso, lo conseguimos: ¡6088 metros sobre el nivel del mar! Lo más alto que jamás pisaremos. La mezcla de sufrimiento y emoción fue indescriptible. Esa sensación de llegar al límite, de querer abandonar y aun así conquistar la cima, se queda grabada para siempre.
Pero llegar arriba no era el final. Tocaba regresar: primero al Campo Alto para recoger las cosas, y luego hasta el Campamento Base, donde la furgoneta nos esperaba para volver a La Paz.
Una vez en la ciudad, el descanso fue más que merecido. La siesta se convirtió casi en una hibernación, mientras decidíamos si tendríamos fuerzas para afrontar la última actividad pendiente en Bolivia.
🌐 Consejo del viajero: A partir de los 5.500 msnm tu cuerpo te pondrá a prueba. Lleva siempre hojas de coca, snacks energéticos y agua suficiente. Avanza con calma, escucha a tu guía y recuerda: la cima se conquista más con cabeza y paciencia que con fuerza.
Increíbles vistas
- ⛰️ Actividad: Ruta de la Muerte en bicicleta
- 🏢 Agencia: Jiwaki
- 📏 Desnivel: de ~4.700 msnm a ~1.200 msnm
- 🚴 Recorrido: ~60 km (20 km asfalto + 40 km pista)
- 📍 Puntos clave: tramo asfaltado rápido, tramo de tierra y piedras, ríos y pasarelas
Finalmente nos animamos con la Ruta de la Muerte. Famosa por sus precipicios, el clima cambiante y lo estrecho del camino, hoy es uno de los descensos en bici más épicos (y fotogénicos) que puedes hacer cerca de La Paz.
El recorrido se divide en dos partes muy distintas. La primera, asfaltada (unos 20 km), es sencilla en técnica pero exigente por la velocidad, el tráfico y la cantidad de grupos que pedalean a la vez. Adrenalina pura.
La segunda parte son unos 40 km de pista entre tierra y piedras. Aquí lo importante es la línea: leer el terreno, esquivar rocas y soltar frenos cuando toca. Fuimos parando en miradores y puntos míticos para fotos, cruzamos riachuelos y vimos a valientes lanzándose en tirolina. Puro disfrute.
Al terminar nos tocó el momento “spa mecánico”: refrescos mientras limpiaban las bicis. Y, sorpresa de última hora, bichitos que nos dejaron las piernas como un mapa en relieve… tardaron semanas en irse los bultitos.
Cierre de día con vuelta a La Paz para preparar maletas y poner punto final a la aventura boliviana. El regreso fue eterno, pero lo celebramos como se merece: pizza y a dormir.
🌐 Consejo del viajero: Lleva capas (arrancas con frío y terminas con calor húmedo), guantes, gafas y chubasquero ligero. Mantén distancia de seguridad, frena con suavidad (más trasero que delantero) y no te piques con otros grupos. Repelente obligatorio al final del descenso.
Fin de viaje
- 🚡 Pendiente: Teleféricos de La Paz (no tuvimos tiempo de hacerlos)
- 🚖 Traslado: Taxi al Aeropuerto Internacional de El Alto
- 💵 Precio taxi: 50 bob (~7 €)
- ✈️ Destino: Vuelo de regreso a España
El último día nos hubiera encantado subir a los teleféricos de La Paz, recorrer la ciudad desde las alturas y llegar hasta El Alto con esas vistas increíbles. Pero el tiempo apretaba y no pudo ser.
Desayunamos, terminamos de empaquetar y, con algo de nostalgia, nos despedimos de nuestro gran amigo Álvaro en el hotel. El taxi al aeropuerto nos salió por unos 50 bob (aprox. 7 €), un trayecto corto pero simbólico: significaba que nuestra aventura en Bolivia llegaba a su fin.
Este viaje fue mucho más que kilómetros recorridos: fue un reto físico y mental, una experiencia de superación personal, de contacto con nuevas culturas y de recuerdos que quedarán para siempre. Bolivia nos sorprendió, nos exigió y nos regaló momentos únicos que siempre llevaremos con nosotros.
🌐 Consejo del viajero: Si tienes unas horas libres antes de tu vuelo, no te pierdas los teleféricos de La Paz. Son baratos, seguros y ofrecen una panorámica brutal de la ciudad y del altiplano.















































































































